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02 agosto 2019
Creando el audio para Weaving
Una de las cuestiones fundamentales cuando se realiza una experiencia inmersiva es crear un sonido que cautive y lleve de la mano al espectador en el viaje de una manera sutil y natural. “Creo que no nos damos cuenta, pero el audio representa el 50% de cualquier experiencia inmersiva”, dice Eugene Toale, uno de los tres músicos a cargo de la creación de la música para Weaving. Entonces, ¿es el audio el héroe silencioso de las experiencias multimedia? Los creadores y artistas que diseñan experiencias inmersivas quieren provocar algo en la audiencia que simplemente no sería posible sin una pista de audio o música. Edi Kistler y Eugene Toale, directores del área de sonido de Cocolab, nos cuentan su experiencia haciendo audio y música para experiencias inmersivas y el proceso de crear el audio para Weaving, una instalación lumínica de Cocolab, comisionada por el Festival SXSW en marzo de este año.
¿Cuál es el rol del audio en las experiencias inmersivas?

Edi: Para nosotros el audio es una pieza clave en cualquier experiencia inmersiva ya que apunta a un sentido que siempre está abierto, pero que damos por sentado muchas veces. Estamos muy acostumbrados a estar pendientes de lo que nuestros ojos captan, pero mientras algo increíble sucede frente a ti, nosotros, a través del audio, impulsamos la emoción para transmitir el mensaje completo.

Eugene: Creo que ninguno de nosotros se dio cuenta de esto cuando comenzamos a hacer este tipo de trabajo, pero el audio y el sonido, incluso la música, representan el 50% de estas experiencias. Aún después de haber dedicado mi vida a este oficio, me sorprende mucho cuando, durante las pruebas, me doy cuenta lo extraño que se siente ver solo las luces o lo que sea que se esté proyectando cuando tenemos que apagar el sistema para hacer chequeos o ajustes. Y se ve muy bien, claro, pero al final todos quieren volver a encender el sonido.
Así que, aún en las primeras etapas del proceso, cuando todavía estoy escribiendo, es mucho mejor tener aunque sea una versión imperfecta de la música o de efectos de sonido que no tener nada. No es solo que el sonido y la música sean esenciales para lograr una sensación envolvente, sino que los visuales buscan transmitir algo que se perdería si no estuvieran acompañados de una pista musical o de sonido.
¿Cuáles son los mayores retos a la hora de hacer este tipo de audio para experiencias multimedia?

Edi: Uno de los retos clave en este asunto de hacer el audio para las experiencias inmersivas es que no nos cachen. Que si estás caminando en el bosque y se supone que tienes que escuchar el bosque como si estuvieras en un lugar mágico, pues que no digas “ahí hay una bocina y ahí hay una bocina" y empezar a entender eso en términos de espacio y de distancia ha sido uno de los retos más padres y más importantes porque si te descubren matas la experiencia.

Eugene: Siempre hay retos, pero no sabemos cuáles serán hasta que estamos en el sitio. Estar en el lugar en el que la pieza se va a presentar es muy diferente a estar en el estudio, todo en el estudio es bastante directo, pero cuando llegas al lugar tienes que tomar en cuenta el cuarto, la acústica, el acomodo de las bocinas, así que normalmente contemplamos tiempo para terminar el contenido ya en el lugar en donde se va a exhibir la pieza.
¿Cuál fue el proceso de crear el audio para Weaving?

Edi: Para la experiencia de Weaving primero tuvimos varios encuentros en los que nos explicaban la idea, para donde tenía que ir en términos generales, como que iba a ser un telar digital, por ejemplo, y la ruta más obvia hubiera sido hacer todo muy digital y como de microchips, ¿no? Muy matrix. Y realmente nos fuimos completamente al otro lado, hicimos un ensamble de 3 músicos en vivo, todo capturado, cada quien inventó sus herramientas, escogió sus instrumentos, hablamos 5 horas de lo que íbamos a hacer y grabamos en 10 o 15 minutos. Entonces fue muchísima planeación, mucha estrategia, pero dejando que la improvisación mandara. Entonces la pieza ya no está amarrada musicalmente a un grid y a unas cosas tan técnicas, digo, le dimos otro toque al video.

Eugene: Para Weaving hicimos todo al revés. Nos inspiramos viendo cosas en Cocolab y viendo lo que ya estaba listo de los visuales, y luego los tres —hemos tocado juntos por mucho tiempo— improvisamos la música. Y eso básicamente nos tomó un día de diversión. Luego, cuando llegué a Texas al SXSW me pasé alrededor de una semana dentro de las instalaciones haciendo un mix muy detallado y asegurándome que todo estuviera perfecto. Así que Weaving se construyó de arriba para abajo en el sentido de que hicimos la música y creamos el contenido muy rápidamente y luego nos tomó mucho tiempo dejarlo perfecto y que tuviera ese efecto envolvente, pero ya en el lugar.
¿Qué papel juega el audio en una instalación lumínica como Weaving?

Edi: En la pieza final en Weaving creo que el audio empuja la emoción y es el que te acompaña y te agarra y te lleva en el viaje emocional, entonces lo visual te asombra, es como lo que le llaman eye candy, pero el audio y la música le suman la emoción a eso.

Eugene: En Weaving el audio y los visuales siempre van juntos. Cuando Guillaume, en el departamento de visuales, hacía modificaciones, yo hacía modificaciones al audio, también. Y yo diría que de eso se trataron básicamente los seis días de trabajo en Texas. Así que las piezas visuales y el audio están absolutamente integradas, si apagaras una de ellas, definitivamente te perderías de algo. Para cuando sucede el espectáculo ya se han convertido en una sola pieza: lo que pasa en la música, pasa en los visuales y viceversa.
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